La autoestima

María Rebollo Psicología • 9 de junio de 2026

La autoestima

Muchas veces pensamos que alguien que tiene autoestima es alguien que es seguro de sí mismo, que se cuida, que no tiene miedos o inseguridades… Y, sin embargo, muchas veces debajo de esa actitud se esconde la exigencia y el castigo. Por ello, cuando hablamos de autoestima no debemos hacerlo en términos de evaluación de fortalezas sino que debemos atender a: ¿cómo nos relacionamos con nosotros mismos?, ¿cómo nos hablamos cuando fallamos o cuando algo no nos gusta?, ¿cómo dejamos que nos traten los demás?, ¿nos permitimos estar cansados o tener un mal día? 


  • La autoestima como algo transformable

La autoestima no es algo fijo que “tengo o no tengo”, es algo que se construye cada día, con las decisiones que tomamos, con qué nos decimos, con cómo nos hablamos, con qué hacemos cuando algo no nos sale como esperábamos... 

La autoestima es algo tan importante: es la relación que tenemos con nosotros mismos y que, por ello, influye en cómo nos tratamos y cómo permitimos que nos traten. Es decir, en cómo nos relacionamos con nosotros mismos, con los demás y con el mundo. 


  • La autoestima se construye diariamente, no es fija ni lineal. 
  • Se transforma con nuestro diálogo interno. 
  • El cómo nos tratamos a nosotros mismos determina cómo dejamos que nos traten los demás. 


Para entenderlo mejor, imaginemos una relación con una amiga o una pareja, si desaparecen los detalles, el cuidado, el respeto o el tiempo de calidad, estas relaciones se deterioran. Pues lo mismo ocurre con la relación con uno mismo, esta también se deteriorará si dejo de escucharme, si me hablo mal, si me exijo sin descanso o si no me cuido.


  • La base de la autoestima, el autocuidado

Si una amiga te contara que su pareja le ha dejado, ¿le dirías: “claro, es que no te esforzaste lo suficiente, no vales, deberías haber hecho más para que te quisiera”? Seguro que te parecería una forma durísima e injusta de hablarle. Entonces, ¿por qué sí que nos hablamos así a nosotros mismos?


Muchas veces somos capaces de ofrecer comprensión, paciencia y cariño a aquellas personas a las que queremos, pero nos cuesta mucho usar este discurso compasivo con nosotros. Ante los fallos que cometemos, nos juzgamos; ante las dificultades, nos exigimos; ante el sufrimiento, nos obligamos a dar el máximo… Y, así, sin darnos cuenta, nos convertimos en nuestro crítico más duro y exigente, justo lo que intentamos no ser para nuestros seres queridos. 


Con ello, debemos entender que la base de la autoestima no se encuentra en la confianza o en la ausencia de inseguridades y miedos, sino que se encuentra en el autocuidado, en el tratarnos y cuidarnos con respeto, con amabilidad y con cariño. 


Cosas que destruyen nuestra autoestima y que podemos evitar: 

  • No permitirnos descansar
  • Hacer dietas muy estrictas 
  • Evitar hacer algo por miedo a que no salga bien
  • No permitirnos disfrutar del placer
  • Juzgarnos por cometer errores
  • Quedarnos en relaciones donde no nos dan lo que necesitamos 
  • Buscar la aprobación de los demás


  • La autoestima va más allá de la seguridad y la confianza

La seguridad y la confianza en uno mismo depende mucho del contexto, es decir, puedes sentirte muy seguro en el trabajo y, sin embargo, sentirte extremadamente inseguro al interactuar con desconocidos. 


La autoestima tiene más que ver con cómo te tratas cuando aparece esa inseguridad. Por ejemplo, si te proponen dar una charla, el miedo a hablar en público es totalmente racional y no supone una falta de autoestima. En nuestra mano, desde la autoestima sana, está el poder decidir si hacerlo o no hacerlo. La falta de autoestima no se encuentra en no sentirse confiado o seguro, sino que se encuentra en el hecho de dejar que el miedo decida por mí, dejar de hacer algo por no hacerlo bien o por no ser suficiente. En esta situación, pregúntate: “si no tuviera miedo, ¿me gustaría hacerlo?”, si la respuesta es sí, inténtalo y permítete sentirte orgulloso de haberlo afrontado.


Tener autoestima no es no sentir inseguridades o miedos, es no abandonarte cuando estos aparecen.


  • El daño que hace la comparación sobre nuestra autoestima

Actualmente las redes sociales forman parte de nuestra vida, así que no se trata de demonizarlas, sino de aprender a gestionarlas para que nos aporten y no nos dañen. Vivimos en una sociedad donde está muy valorado el rendimiento, la imagen, el éxito, lo que parece digno de mostrar o de admirar. Y en redes esto se multiplica mucho: cuerpos perfectos, rutinas perfectas, vidas perfectas, productividad constante…


Por eso, revisar qué contenido consumo también es una forma de cuidarnos y, por ende, de cuidar nuestra autoestima. Si sigo cuentas que constantemente me dicen que tengo que esforzarme más para ser más guapa, más delgada, más fuerte, más productiva, o que si no me levanto a las cinco de la mañana no voy a conseguir nada, probablemente el día que esté cansada o tenga un mal día voy a entrar en Instagram y voy a salir sintiéndome culpable e insuficiente.


Entonces intenta reflexionar y filtrar el contenido que consumes: 

  • ¿Este contenido me inspira o me hace daño? 
  • ¿Me ayuda a cuidarme o me hace sentir que nunca soy suficiente?


  • Trabajar en nuestra autoestima

Podemos trabajar en nuestra autoestima para que esta sea más sana y nos beneficie, pero primero conviene entender que mejorar nuestra autoestima no se trata de levantarse cada mañana y repetir frases positivas que no creemos que sean ciertas. Ya que no se trata de forzarnos a pensar en positivo hacia nosotros mismos o a querernos de la noche a la mañana, sino que se trata de dejar de hacer aquello que nos destruye y perjudica, aprender a relacionarnos de una forma más sana y compasiva con nosotros mismos.


El hecho de trabajar en nuestra autoestima implica atender a cómo nos hablamos, a cómo reaccionamos ante nuestros errores, a cuánto nos exigimos… Es decir, implica cuestionar nuestro diálogo interno, ese que nos invalida, compara y critica, con el fin de ir destruyendo y construyendo una forma de diálogo más amable y realista con nosotros mismos. 


Al fin y al cabo, se trata de trabajar en nosotros sin cambiar quienes somos, se trata de aprender a tratarnos como alguien que merece respeto y cuidado aún cuando fallamos, estamos cansados, dudamos… Es pasar de la exigencia constante al cuidado, de la dureza a la comprensión y de la autocrítica a una relación más humana con uno mismo. 


Quizá el verdadero cambio no es sentirnos siempre seguros, sino aprender a estar de nuestro lado incluso cuando dudamos de nuestra propia valía.



Marta Doallo y Sandra Freire. 

Por María Rebollo Psicología 26 de mayo de 2026
De la acción a la motivación
6 de mayo de 2026
A partir de los tres estilos de apego propuestos por Mary Ainsworth, las autoras Mary Main y Judith Salomon propusieron un cuarto patrón de apego. De esta manera, encontramos dos clasificaciones generales: apego seguro y apego inseguro.
Terapeuta y paciente en sillas; los globos de pensamiento muestran confusión y claridad. Sillas amarillas, planta.
3 de diciembre de 2025
En los últimos años se ha hablado más de salud mental. El malestar psicológico va liberándose del estigma tradicional y es más frecuente recibir la recomendación de acudir a un terapeuta. Si la psicología es recomendada y buscada, la psiquiatría tiende a generar reacciones de lo más diversas . Lamentablemente he podido comprobar cómo muchas experiencias con la psiquiatría llegan a ser dolorosas o negativas, generando a nivel de la sociedad una cierta duda y alerta. Mi objetivo aquí es dirigirme tanto a aquellas personas para las cuales la psiquiatría sea algo desconocido como para aquellas cuyo contacto previo no haya sido positivo. La psiquiatría es una especialidad dentro de la medicina, los psiquiatras nos formamos como médicos generales y posteriormente de manera específica para atender la patología y la salud mental . Cada especialidad surge en respuesta a una necesidad de la sociedad, un conjunto de cuadros y síntomas que merecen atención especial. En este caso incluiría problemas de ánimo, ansiedad, adicciones, síntomas psicóticos, insomnio, inestabilidad emocional y un largo etcétera. Dentro de la atención global a la salud mental, el psiquiatra trabaja junto a psicología, enfermería, trabajo social y terapeutas ocupacionales entre otros profesionales . Estamos en hospitales, en ambulatorios y en consultas. Nos formamos en psicoterapia para ampliar el repertorio de herramientas que poner a disposición de quien consulte. Mediante una entrevista clínica exhaustiva realizamos diagnósticos y aplicamos los tratamientos con aval científico buscando la mejoría o remisión de los síntomas. Si tienes experiencias previas, ya sean positivas o negativas, en enmí ofrecemos un espacio adaptado a tus necesidades para iniciar o mantener un seguimiento en un espacio acogedor, donde poder ser partícipe del proceso diagnóstico y de tratamiento. Si no has tenido contacto previo con la psiquiatría, una valoración cuidadosa e integral te permitirá saber si te puedes beneficiar de las herramientas adicionales que puede aportar y en resolver las dudas que suelen acompañar al malestar, de cara a marcar un camino hacia la recuperación. El propósito de la psiquiatría es ayudar a quien lo necesite . No implica tomar tratamientos que sienten mal o asignar etiquetas sin propósito. El seguimiento puede ser un complemento sinérgico con la intervención psicoterapéutica previa o el punto de partida para una evaluación integral y elaborar una hoja de ruta. Ya seas nuevo o veterano, te invito a tener una buena experiencia con la psiquiatría. Jorge de Miguel Psicólogo de enmí
Una pareja en un sofá parece estar discutiendo. La mujer parece angustiada, mientras que el hombre gesticula con enojo.
20 de noviembre de 2025
La negación es un mecanismo de defensa natural. Minimizar lo que ocurre, justificar a la pareja o culparse es muy común. (“Seguro que he exagerado”, “Si no hubiera dicho nada, no habría reaccionado así”, “Yo he hecho que se ponga así, la próxima vez tendré más cuidado”) Pero para protegerte, necesitas recuperar la claridad :